Cuando la vida te pone a prueba, supérala!

Cuando la vida te pone a prueba, supérala!
Resurfacing

domingo, 27 de junio de 2010

Again, forever again


Sigo perpleja ante la poca verguenza y falta de cariño de algunas personas, se llaman así mismo amigos y no valen para nada, para nada de nada.

Sin embargo me encuentro con gente que pensaba que no me quería y día a día, minuto a minuto, me demuestran ese interés que me hace considerarles amigos míos, pero desgraciadamente pesa más la decepción que cualquier otra cosa.

Me hace daño, me duele, porque yo lo he dado todo por esas personas, por unas más que por otras, y precisamente esas, en las que gasté tiempo y energía, de la cual tengo poca, son las que me están fallando, y estoy realmente harta de ellos.

Es más, en este momento va y me saluda una de esas personas como si nada, como si a mí no me pasara nada, ¿realmente no se dan cuenta del daño que están haciendo?, me asombraría, pero cabe la posibilidad.


Me siento atrapada en una espiral de decepción profunda, y sin embargo no estoy enfadada, es una sensación dificil de explicar, y me hago cruces que con los años que tenemos sigamos exactamente igual que con 15 años, me da verguenza ajena...

sábado, 26 de junio de 2010

La gente y sus estupideces

¿Por qué la gente miente y encima pretende que te conformes con el bolón que te están echando?, no lo entenderé nunca, deben pensar que soy imbécil, y no, me doy perfectamente cuenta de todo

viernes, 25 de junio de 2010

Anestesia General

Protesis de Cadera - Hip Surgery

Artroscopia Cadera. Dr.Enrique Galindo Martens, Dr. E. G. Andujar

Ejercicios Diarios de Reiki

EJERCICIOS DIARIOS DE REIKI
Por Invitado el sáb. Feb. 21, 2009 10:33 PM
1. - PULMONES: Pon la lengua detrás de los dientes cerrados y con una exhalación lenta y prolongada, haz un sonido SSSSSSS (Labios estirados como una falsa sonrisa, o el pitido de la olla Express). Al tiempo que sueltas el aire eliminas la tristeza, la depresión. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce la tristeza o la depresión, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar la situación o limpiar la tristeza de la persona. En el intervalo respira hacia los pulmones y sonríe llenándolos de luz blanca. Siente la virtud de la alegría y ganas de vivir.
2.- RIÑONES: forma una O con los labios como si soplases la vela de cumpleaños y con una exhalación lenta y prolongada emite el sonido HOOOOOO, al tiempo que eliminas el miedo, e inseguridad. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce miedo e inseguridad, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar el miedo de la situación. Durante los periodos de descanso respira a los riñones y sonríeles mientras les envías una luz azul brillante. Siente la virtud de la Bondad y Paz.
3.-HÍGADO: pon la lengua junto al paladar y con una exhalación lenta y prolongada, haz un sonido SSHHHHHHHHHHHH, Al tiempo que eliminas la rabia, la ira la cólera, la agresividad. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce la rabia, cólera o agresividad, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar el vicio de la situación o persona. Durante los periodos de descanso respira hacia el hígado y sonríe al tiempo que lo rodeos de una luz verde brillante. Siente la virtud de la Amabilidad.
4. - CORAZÓN: Con la boca completamente abierta colocando la punta de la lengua detrás de los dientes inferiores haz una exhalación lenta y profunda al tiempo que produces el sonido HAAAAAAAAA y eliminas el orgullo, el odio, la soberbia, la impaciencia, la prisa. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce el vicio que estás eliminando, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar el odio, orgullo, etc. de la situación o de la persona. Durante los periodos de descanso respira y sonríe al Corazón al tiempo que lo rodeos de una luz roja brillante. Siente la virtud del Amor, y la Felicidad.
5-BAZO: Pon otra vez la lengua junto al paladar haz una exhalación lenta y profunda al tiempo produces el sonido GUUUUUUUUUUU (desde la garganta como el sonido de “Gerona”) y eliminas la preocupación. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce preocupación, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para limpiar la situación o la persona...Durante los periodos de descanso respira y sonríe al Bazo al tiempo que lo rodeos de una luz amarilla brillante y sientes la virtud de la Belleza que potenciará positivamente este órgano.
6.-TRIPLE CALENTADOR: Si es posible haz este ejercicio tumbado. Con la boca abierta exhala lentamente el aire mientas haces el sonido HIIIIIIIIIIIIII. Cuando pares para exhalar, trata de imaginar un rodillo grande que va aplanando el pecho, el estómago y el abdomen, y siéntete vacío (es como cuando aplastamos con la mano una bolsa de plástico para guardarla. Sonríe al triple calentador. Esto equilibrará todas las energías activadas por los demás sonidos y relaja el cuerpo en general. Si haces estos ejercicios antes de dormir notarás el sueño mucho más profundo y fácil de conciliar ya que la sensación que produce es de quedarte vacía y profundamente relajada.Con la practica diaria de estos ejercicios, comprobarás como las energías emocionales negativas tiene pocas posibilidades de crecer. Es bueno dedicar un poco de tiempo, a tirar basura emocional y te encontrarás mucho mejor si sabes transformar la energía negativa en fuerza vital positiva. Las emociones nos conducen al cuidado del cuerpo y este nos enseña a conocernos mejor, y juntos podremos sanar.En las virtudes del Corazón no se incluye la compasión ya que se la considera como la máxima expresión de la emoción humana y la energía virtuosa por excelencia. Los pequeños recursos que hemos dado os ayudaran a iniciar el camino hacia la sanción, pero eso no es de un día ni de una semana.


Espero que os sirva, a mí me está sirviendo para dominar mi pánico

Madrid, madrid, madrid

Tengo a todo el mundo aburrido

Si, los tengo aburridos, a todos, incluso a una amiga mía de logroño que empieza a dar muestras de estar hasta las narices de mi y mi monotema, cada día se la nota más.
Opino que es ahora cuando tienen que demostrar todo el cariño que dicen que me tienen, algunos responden, pero otros no, me han decepcionado totalmente, les doy completamente igual y es una pena con la que tengo que cargar.
A estas personas les digo: Allá vosotros con vuestra conciencia, algún día me necesitareis y os morireis de verguenza al recordar que en el momento más duro de mi vida ni siquiera os tomasteis la molestia de hacer una simple llamada de teléfono.

martes, 22 de junio de 2010

Lo tengo en la puerta

Ala, ya está, solo quedan 55 personas en la lista de espera y me toca a mí, no sé que es peor, si el miedo que me da el quirófano, más en concreto la anestesia general, o esta espera que me está destrozando los nervios.
Hoy me duele con ganas la cadera, y no puedo evitar preguntarme ¿por qué yo?, ¿por qué Dios me hace pasar este miedo tan enorme?, de momento el ser vidente no me sirve para mí, y como me gustaría tener la certeza de que todo saldrá bien, poder dejar de sentirme aterrada y con la boca seca todo el santo día...
Al final va a llevar razón mi madre y me estoy deprimiendo, creo que todo va encadenado, me está superando esto.
Una cosa que no entiendo es el terror que tengo ahora, si cuando me operaron la otra vez me puse nerviosa claro, pero como dos días antes de la operación, no antes.
En fín, tragaré mucha saliva y demostraré la fuerza que ahora no me encuentro por ningún lado.
Gracias a mi madre y a mi padre Toño por darme el amor y apoyo que necesito, son unos benditos.

domingo, 20 de junio de 2010

PREPARACIÓN FÍSICA Y PSICOLÓGICA PREOPERATORIA

¿VA A OPERARSE?
¡PREPARE SU MENTE Y
SU CUERPO PARA
EL PROCEDIMIENTO QUIRURGICO?
Hoy en día, las intervenciones quirúrgicas son realizadas diariamente, y los riesgos son menores... inclusive para las dramáticas operaciones de corazón abierto. Sin embargo, hay una serie de medidas que pueden ser tomadas para evitar complicaciones, acelerar el proceso de recuperación, y aliviar el dolor después de una operación.
¡En esta página le informamos!
Por el Doctor Emérito M. Roncali
Si se tienen que someter a una operación quirúrgica que no es de emergencia, muchas personas ––desde el mismo momento en que su médico les anuncia la necesidad de la operación, hasta el instante en que ingresan al hospital–– no hacen otra cosa que preocuparse, permitiendo que la ansiedad se apodere de ellas. Lamentablemente, estos individuos desperdician todo ese tiempo valiosísimo que podrían (y deberían) emplear para prepararse mental y físicamente para la intervención quirúrgica, y ––como resultado–– llegan al salón de operaciones con absoluto desconocimiento de lo que será el procedimiento al que van a someterse, y lo que pueden esperar de él.
Aprender todo cuanto sea posible acerca de un procedimiento quirúrgico que se vislumbra, analizar y firmar con anticipación los formularios que el hospital exige, y hasta practicar ciertas técnicas de relajación para acondicionar la mente al proceso al que se va a ser sometido, pueden ayudar a calmar los nervios y reducir de manera significativa la ansiedad que inevitablemente se siente ante la inminencia de una cirugía. De igual forma, algunas medidas de preparación física pueden contribuir a proteger el cuerpo, al ayudar a evitar errores, complicaciones, dolor excesivo, o un cuidado postoperatorio deficiente. Es decir, que en lugar de ir a ciegas al salón de operaciones, los pacientes pueden (y deben) tomar control de la situación. Cualquier tipo de medida preparatoria que se ponga en práctica antes de la cirugía ––ya sea física o mental–– generará un mayor sentido de involucramiento y control que, además de calmar la mente y proteger el cuerpo, conseguirá acelerar el proceso de recu-peración.
A
PRIMERO QUE
TODO, SIENTASE
TRANQUILO Y SEGURO
Después de elegir un buen cirujano (una de las medidas que más seguridad ofrece, desde luego; vea el recuadro que se ofrece en estas mismas páginas), usted puede lograr mayor tranquilidad y confianza poniendo en práctica las siguientes medidas:
FAMILIARICESE CON EL PROCEDIMIENTO QUIRURGICO AL QUE SE VA A SOMETER, Y CON EL HOSPITAL. Un análisis realizado en los Estados Unidos con los resultados de 68 estudios combinados revela que el hecho de saber qué esperar antes, durante y después de la cirugía no sólo alivia la inevitable ansiedad que siente un paciente que se va a someter a un procedimiento quirúrgico, sino que también se logra mejorar su recuperación general hasta en un 20%. En la actualidad, algunos hospitales ofrecen orientación y programas de educación para pacientes que van a enfrentarse a una intervención quirúrgica. Si el hospital que usted va a utilizar no los ofrece, pídale al menos a su médico que le permita ver el piso donde usted permanecerá durante su operación y recuperación. Pregunte también acerca de cuáles son las rutinas del hospital, las normas que deben observar los acompañantes y visitantes del paciente, y todo aquello que pueda ayudarle a familiarizarse con el lugar donde va a estar hospitalizado al menos por varios días.
HABLE CON SU CIRUJANO. Desde luego, usted tam-bién deberá hablar con su cirujano sobre el procedimiento quirúrgico al que va a someterse y, si es posible, con algún paciente que ya se haya sometido con éxito a ese mismo tipo de operación. También debe informarse por su cuenta sobre la cirugía que se le practicará, y esto puede lograrlo con-sultando libros al respecto, en el Internet o leyendo artículos publicados al respecto, o en cualquier publicación médica a su alcance. Aunque el exceso de detalles pudiera confundir y amedrentar a algunas personas, saber qué es lo que va a suceder antes, durante y después de la operación siempre ayuda a enfrentarse a la realidad. Busque siempre las respuestas a preguntas básicas como las siguientes: (1) ¿Qué pasará durante la operación? (2) ¿Cuáles son los efectos se-cundarios inmediatos que usted puede experimentar después de la operación? (3) ¿Cómo se alimentará mientras está recuperándose? (4) ¿Qué tubos, monitores, exámenes y tratamientos usted debe esperar después de la operación? (5) ¿Cuál será el horario para las visitas del médico, el tratamiento a seguir, la terapia física a la que pueda ser sometido, el programa de alimentación que deberá observar, y horas de sueño?
OBTENGA LAS INSTRUCCIONES DE SU MEDICO (Y DEL HOSPITAL) POR ESCRITO. Por último, nunca abandone el hospital sin que le entreguen las instrucciones escritas de su cirujano acerca de todo lo que debe hacer una vez que regrese a su casa. Estas instrucciones deben, por lo menos, incluir una lista de los medicamentos que deberá tomar (incluyendo las dosis y el horario para los mismos), cualquier restricción dietética necesaria, las actividades que le estarán permitidas y prohibidas, así como un esquema de fechas y horarios para las visitas futuras al médico y la reanudación de las actividades normales.
B
ANTES DE LA
OPERACION
FIRME TODOS LOS FORMULARIOS CON LA DEBIDA ANTICIPACION. Hoy, los hospitales con frecuencia exigen a los pacientes rellenar una serie de formularios un poco alarmantes antes de que un paciente se someta a un procedimiento quirúrgico. Entre ellos se incluyen papeles de información que explican todas las posibles complicaciones que pueden presentarse como resultado de la cirugía y de la anestesia a la que el paciente será sometido, así como una serie de documentos que le informan a los médicos cómo usted desearía ser tratado en caso de que la cirugía lo dejara seriamente enfermo, sin posibilidades de comunicarse. Como es natural que estos formularios generen ansiedad y preocupación en el paciente, pregunte si usted puede firmarlos una o dos semanas antes de someterse a la cirugía.
¡PREPARE SU HOGAR! Si la operación limitara temporalmente su movilidad, equilibrio, visión o facultades mentales, trate de preparar su hogar con anticipación para una conveniente y segura recuperación. Por ejemplo: retire del piso todos los cordones eléctricos, alfombras pequeñas u objetos que puedan hacerle caer al caminar, y deje un pasillo completamente libre de obstáculos de la habitación donde va a permanecer hasta el baño que va a utilizar. También colo-que todos los objetos que usará con frecuencia (termómetro, teléfono, píldoras, etc.) cerca de su cama. Y asegúrese de que cualquier equipo médico especial que necesite durante la recuperación sea colocado en su lugar con la debida anti-cipación.
C
¡REDUZCA LOS RIESGOS
QUE PUEDA
PRESENTAR LA CIRUGIA!
Además de esas medidas que incrementarán su sentido de preparación y control con respecto a su operación quirúrgica, existe otra serie de medidas preparatorias que pueden ayudarle a reducir al mínimo cualquier riesgo que pueda presentar la cirugía en sí misma. Algunas de las medidas incluidas en este grupo exigen hacer peticiones especiales de cuidado a su médico, las cuales pueden diferenciarse un poco de las rutinas usuales. Por ejemplo:
DONE (Y ALMACENE) SU PROPIA SANGRE. Si usted tiene posibilidades de necesitar una transfusión de sangre durante esa operación que se aproxima, pregúntele a su médico si puede donar y almacenar su propia sangre unas pocas semanas antes de someterse a la intervención qui-rúrgica; de esta forma usted eliminará cualquier ligero riesgo que pueda existir de recibir sangre contaminada. Considere que esa posibilidad siempre existe.
LIMITE LOS EXAMENES ANTES DE LA OPERACION. Los pacientes que van a ser sometidos a una intervención quirúrgica con frecuencia son sometidos a una larga lista de exámenes y análisis preoperatorios, muchos de los cuales ––los estudios revelan–– son francamente inne-cesarios. Estos procedimientos pudieran no sólo generar molestos pinchazos sino también pudieran arrojar resultados positivos falsos que plantearían la necesidad de someterse a otros exámenes, quizás aún más incómodos y peligrosos. Los adultos menores de 40 años generalmente sólo necesitan un simple conteo de sangre preoperatorio y, en el caso de las mujeres sexualmente activas, una prueba de embarazo. Las personas saludables mayores de 40 años de edad pudieran necesitar únicamente una serie de exámenes adicionales, entre los cuales se encuentran un electrocardiograma, un análisis de sangre para detectar la diabetes, una enfermedad del hígado o de los riñones. Pregúntele a su médico si usted puede omitir cualquier rutina de exámenes preoperatorios, particularmente si usted se ha sometido a esos mismos exámenes recientemente... lo cual sucede en la inmensa mayoría de los casos.
PIDA QUE SU OPERACION SEA PROGRAMADA PARA MEDIADOS DE LA SEMANA. Pregúntele a su médico si su cirugía puede ser programada para un día martes, miércoles o jueves. Algunos procedimientos quirúrgicos programados para el lunes algunas veces se demoran a consecuencia de la acumulación o tardanza en el tratamiento de los casos de emergencias que se presentan durante el fin de semana. Si la cirugía es programada para el viernes, también existe la posibilidad de que usted reciba un tratamiento postoperatorio deficiente durante el fin de semana, días en que habitualmente el equipo médico del hospital es limitado.
PARA OPERARSE, PREFIERA SIEMPRE LAS HORAS DE LA MAÑANA. De igual forma, pregúntele a su médico si su cirugía puede ser programada durante las horas de la mañana. Y hay dos razones principales para ello: En primer lugar, las primeras horas de cuidado postope-ratorio, cuando usted necesita la mayor y mejor atención, serán recibidas en el turno de día, cuando el equipo médico del hospital no está sujeto a limitaciones de ningún tipo. En segundo lugar, los hospitales por lo general no permiten comer y beber durante las ocho horas anteriores a que el paciente sea sometido a la anestesia general, debido a que el alimento y el líquido pueden incrementar las posibilidades de náuseas y vómitos, lo cual puede provocar algunas complicaciones quirúrgicas (obstrucción de la respiración y la neumonía, entre ellas). Por ello, mientras más temprano sea su operación, más corto será su ayuno. Si la anestesia general le ha provocado náuseas en el pasado, pida recibir algún tipo de medicamento para controlar las náuseas antes de someterse a la operación.
MANTENGA ELEVADA LA TEMPERATURA DE SU CUERPO. La anestesia general, combinada con la expo-sición al aire frío del salón de operaciones, puede bajar su temperatura en varios grados. Esto hace más lenta la circulación de la sangre, incrementa el riesgo de que se presente una infección, demora la cicatrización de las he-ridas, y hace posible que se presenten complicaciones coronarias. Dos medidas muy sencillas pueden reducir este riesgo: (1) entibiar los fluidos intravenosos; y (2) cubrir al paciente con sábanas térmicas especiales. En un reciente estudio de pacientes cardíacos, las sábanas redujeron el riesgo de que se presentara la angina de pecho o que se produjera un ataque cardíaco después de la cirugía en más de un 50%. Pregúntele a su cirujano si usted puede observar estas medidas.
ASEGURESE DE QUE EL DOLOR QUE SIENTA PODRA SER CONTROLADO CON LOS MEDI-CAMENTOS ADECUADOS. Aunque los analgésicos fuer-tes pueden tener efectos adversos, las consecuencias de un control inadecuado del dolor pueden ser incluso peores. Muchos médicos y enfermeras se muestran ––aún hoy––renuentes a proporcionar morfina (el más potente de los analgésicos) a los pacientes que han sido sometidos a una cirugía, aun cuando la posibilidad de que el paciente de-sarrolle adicción a este medicamento durante su permanencia en el hospital sea minúscula. Por lo general ofrecen los otros analgésicos menores, y sólo cuando éstos son necesitados. Esto significa que usted recibirá una dosis de analgésicos únicamente cuando se queje de dolor. Para evitar problemas con el control del dolor, después de ser sometido a una operación mayor, pídale a su médico recibir morfina intravenosa por lo menos una vez.
EVITE SER DADO DE ALTA ANTES DE TIEMPO. No permita que las prioridades financieras del hospital o de su seguro médico determinen cuándo usted debe ser dado de alta; el médico es quien debe tomar esa decisión, de acuerdo con su estado. Haga prevalecer su derecho a objetar si le dan el alta mientras usted aún se siente desorientado, no puede ir al baño sin ayuda, se siente mareado o inestable, no puede mantener la comida en el estómago, y experimenta dolores que no logran ser controlados con los medicamentos orales que está recibiendo. Si el hablar con su cirujano no logra resolver esta situación, hable con el coordinador de las altas en el hospital o con un oficial de la administración. Si es ne-cesario, envíe una apelación por escrito a su compañía de seguro o a la administración del hospital.
D
OTRAS MEDIDAS
DE RUTINA...
Este último grupo de medidas de protección exige asegurarse de que los médicos y las enfermeras que lo atiendan en el hospital le provean lo que es considerado cuidado rutinario, o tomar usted mismo una serie precauciones de rutina (aunque nadie se las indique). Por ejemplo:
EJERCITE SUS PULMONES Y NO FUME. Los ejer-cicios de fortalecimiento pulmonar, usando un dispositivo llamado espirómetro incitativo, pueden reducir el riesgo de que desarrolle una neumonía después de una cirugía mayor. Si su hospital no le asigna un terapista para enseñarle cómo se hacen estos ejercicios (muy sencillos), pídale orientación a su médico, particularmente si usted fuma; tuvo una reciente enfermedad debilitante de los pulmones; o es sometido a una cirugía abdominal, de tórax o espalda. Las personas que fuman deben dejar el hábito durante el mayor tiempo posible antes de la cirugía; en muchos casos, el médico recomienda el uso de parches de nicotina y goma de mascar a base de nicotina para lograr esta meta fundamental antes de un procedimiento quirúrgico.
¡NO TOME ASPIRINAS! Evite la aspirina u otros me-dicamentos anti-inflamatorios no esteroides durante una semana antes de la cirugía. Estos medicamentos inhiben la coagulación de la sangre y pueden incrementar la pérdida de sangre durante y después de una cirugía mayor.
LEVANTESE Y CAMINE. Las enfermeras y los fisio-terapistas generalmente ayudan a los pacientes que se so-meten a una intervención quirúrgica a caminar tan pronto como sea posible después del proceso operatorio; de esta forma se reduce el riesgo de que se formen coágulos en las piernas, los cuales pueden ser peligrosos. Si usted está obeso o presenta venas varicosas (dos condiciones que incrementan el riesgo de que se desarrollen coágulos en las piernas), pregúntele a su cirujano si el uso de medias elásticas espe-ciales (u otros dispositivos durante la recuperación) pueden ayudarle a prevenir los coágulos.
VIGILE EL CATETER. Dejar un catéter urinario por más de dos o tres días incrementa de manera significativa el riesgo de que se presente una infección en el tracto

LA ANSIEDAD ANTE UNA CIRUGÍA Y SUS CONSECUENCIAS

EL ESTRÉS PREOPERATORIO Y LA ANSIEDAD
PUEDEN DEMORAR LA RECUPERACIÓN
Martha Escamilla Rocha
Psicóloga
Universidad Javeriana
Especialista en trauma
Hipnoterapista
A pesar de los avances en la medicina y las técnicas quirúrgicas, la cirugía representa indudablemente un evento estresante para muchos, alrededor de la cual existen preocupaciones sobre la muerte, dependencia física, no despertar de la anestesie, el dolor, la enfermedad, recuperación, separación con la familia, situación económica y laboral y hospitalización entre otros. Ante todos estos interrogantes, pueden surgir varias respuestas emocionales; ansiedad, estrés, depresión, que cuando son muy intensas tienen importantes consecuencias haciendo más lenta y complicada la recuperación postoperatoria.
El sufrimiento psicológico y el estrés preoperatorio pueden retrasar la recuperación. Las intervenciones quirúrgicas, aunque pueden representar un alivio, también están cargadas de ansiedad y constituyen una fuente de estrés psicológico para el paciente, porque lo obliga a enfrentar situaciones desconocidas, que implican ciertos riesgos de vida. La carga emocional propia que cualquier intervención pueda tener, puede aumentar, si el paciente al recibir la noticia, revive recuerdos traumáticos de pasadas cirugías propias o de personas cercanas.
Luego el paciente debe recurrir a sus recursos emocionales para hacerle frente a la realidad de la enfermedad, la cirugía, y las exigencias de la recuperación postoperatoria. Cabe recordar, que en el periodo preoperatorio "cierto nivel de ansiedad es normal y deseable", dice el psiquiatra argentino Eduardo Giacomantone y el cirujano Alberto Mejía, ya que indica que el paciente tiene una visión realista del peligro objetivo que representa la cirugía y trata de adaptarse a la situación.
A menudo personas que van a tener un parto, una cirugía, biopsia, endoscopia, resonancia magnética, quimioterapia, diálisis, etcétera, me preguntan: ¿hay una manera de prepararse para ello, estar mas tranquilas, con menos dolor y sanar más rápido?
Si la hay. Estudios demuestran que cuando se prepara a la persona psicológicamente para cualquier intervención quirúrgica, proveyéndole información, enseñándole técnicas de relajación, escuchándole y eliminando sus miedos, la ansiedad disminuye, la estadía hospitalaria es mas corta, el dolor es menor por lo tanto menor necesidad de analgésicos, el post operatorio es mas corto y la persona tiene un sentido de bienestar y de control.
Cuando la persona presenta un alto grado de ansiedad o estrés, esta puede afectar la respuesta a las drogas anestésicas, la tensión arterial o la frecuencia cardiaca, sus heridas demoraran en cicatrizar mas, su sistema inmunológico se debilitará y el post operatorio será mas largo. También puede presentar insomnio, agresividad, problemas en sus relaciones con el medico o el staff, uso excesivo de analgésicos, para controlar el dolor y actitudes inadecuadas con respecto al cuidado de la propia enfermedad.
La cantidad de ansiedad que la persona pueda experimentar y la capacidad del paciente para manejar la ansiedad en la cirugía depende de: haber sido testigo o haber experimentado complicaciones quirúrgicas pasadas, duración y magnitud de la enfermedad, tipo y gravedad de la intervención quirúrgica, tiempo de preparación previa para la cirugía, capacidad y tolerancia para soportar situaciones estresantes.
Por tanto la evaluación y tratamiento de un paciente que va a ser sometido a una cirugía, requiere de especial atención a nivel medico y psicológico.
¿Por qué es importante recibir preparación psicológica?
Peter Levine dice: ”El hecho de que las hospitalizaciones y tratamientos médicos suelen producir consecuencias traumáticas, resulta sorprender a muchas personas. Las secuelas traumáticas causadas por una larga inmovilización, hospitalización, y en particular por las cirugías son a menudo graves y prolongadas. Aunque la persona reconozca que la operación es necesaria, y de que a pesar de cuando el cirujano corta la carne, los músculos, y los huesos, está inconsciente, el cuerpo lo registra como un incidente que amenaza la vida. A nivel celular, el cuerpo percibe que ha soportado una herida bastante grave como para ponerlo en peligro de muerte. Intelectualmente tal vez creamos en la operación, pero a nivel más primario nuestro cuerpo no cree en ella.
En lo referente al trauma, la percepción del sistema nervioso instintivo tiene un mayor importancia, mucho mayor. Este hecho biológico, es una de las principales razones por las que a menudo la cirugía produce reacciones post traumáticas”.
Hace unos días llegó a mi consulta una madre preocupada, con su hijo de 8 años, quien presentaba un comportamiento inusual hacia unos meses. El niño estaba miedoso, temía a al diablo, a la oscuridad y pensaba constantemente que él era una mala persona. Aunque racionalmente el niño sabía que esto carecía de sentido, no podía evitar pensarlo. El siempre había sido tranquilo, excelente estudiante, sociable, aventurero y alegre.
El niño había tenido una cirugía hacia unos meses, sin mayor complicación. Días después de la cirugía, tropezó y se le abrió la herida. Lo llevaron a la sala de emergencias y mientras el médico lo cosía, empezó a reírse de manera histérica. La madre reporta que la única situación estresante o traumática que el niño vivió, fué todo lo relacionado con la cirugía y su herida.
Trabajando con el niño, este reportó que tanto él, como su padre tenían susto de la cirugía. Cuando la enfermera lo llevaba en la camilla a la sala de cirugía, esta no le hablaba, ni le quiso dar una manta para el frío. “La enfermera ni me hablaba, no me decía a donde me llevaba, aunque yo sabia, me hubiera gustado que me contara, así me daba menos miedo, mi corazón se me iba a salir y mi cuerpo temblaba de frío”, dice el niño. En el quirófano el anestesiólogo le explica que le va a poner una mascara y que esta iba a tener un olor de fresa, el pensó - uhm, fresa mi fruta favorita, pero luego el olor cambio por un horrible olor repugnante, él no supo mas. La cirugía salió bien, el niño despertó con náuseas y el recuerdo del nauseabundo olor.
Aparentemente, todo salió bien. Pero durante la terapia, el expresa sentirse traicionado por el anestesiólogo al no haberlo preparado para el nauseabundo olor y de falta de apoyo por parte de la enfermera, ante sus necesidades.
En la terapia, cuando el niño recreo de nuevo la experiencia, pero de “manera ideal” le permitió que su sistema nervioso regularse y sus síntomas desaparecieron. Cuando una persona entra a cirugía, sintiéndose insegura, mientras el cuerpo es puesto bajo anestesia, mas el temor de la cirugía y la muerte, esto llevará a que la persona presente síntomas post traumáticos.
Es enormemente beneficioso, para los pacientes que van a tener una cirugía, que sean preparados psicológicamente, para no sufrir traumas emocionales en sus vidas y que tengan un mejor y más corto post operatorio. Muchas veces debido a la gravedad de la situación, no hay tiempo de preparar a la persona, en el caso de un accidente o una enfermedad grave y el choque emocional puede ser mas fuerte. Sin embargo, es importante una vez pasada la emergencia, que la persona busque ayuda para trabajar la parte emocional y evitar traumas futuros.
Trabajé con un paciente que a raíz de un accidente le habían amputado una pierna, él era deportista, decía sentir un vacío y una rabia muy grande. En la terapia él, puedo despedirse de su pierna y de las actividades que ya no podría hacer.
Beneficios adicionales de la preparación psicológica:
Mejora el estado inmunológico
Mejor y más rápida cicatrización
Mejor circulación
Mayor tranquilidad y autocontrol
Mejor metabolismo
Mayor oxigenación
Menor tensión muscular
Menor estrés antes, durante y después de la cirugía
Menos complicaciones relacionadas con la cirugía y la recuperación
Menos dolor y menos analgésicos
Recuperación más rápida
Menor tiempo de hospitalización
Disminución de depresión o ansiedad
Balance en la presión sanguínea, ritmos cardiacos y respiratorios
Mayor cooperación del paciente en su recuperación
En que consiste la preparación psicológica:
La preparación psicológica consiste en ayudar al paciente a identificar, explorar y eliminar las emociones que tenga con respecto a su cirugía y prepararlo emocionalmente para la misma. Idealmente se empieza hacer 3 semanas antes de la cirugía.
El número de sesiones depende del grado de ansiedad, experiencias traumáticas pasadas y gravedad de la cirugía.
Las técnicas usadas para la preparación son: técnicas de relajación, hipnosis, visualización y desensibilización sistemática para eliminar el miedo.
Ya que el cuerpo necesita sentirse a salvo para poder sanar y recibir, es igualmente importante que:
Se sienta cómodo con su médico, y confíe en él. Usted necesita un doctor que lo escuche y conteste a todas sus preguntas, le dé información y respete sus preocupaciones. Si no confía en su doctor, aunque sea el mejor, siga buscando, hasta que encuentre el indicado para usted. La mejor manera de reducir la ansiedad es recibiendo la información que necesita.
Así que pregunte:
Por qué es necesaria la cirugía, cómo es el procedimiento, que pasará en la sala de
cirugía, cuales son los posibles riesgos y complicaciones. Mientras más conozca los detalles, va a sentirse mas seguro, confiado, sus miedos disminuirán y su cuerpo colaborara más.
Que tan necesaria es la cirugía, existen otras opciones?
Efectos de la cirugía, dolores y limitaciones después de la misma. Hay personas que se
sienten traicionadas cuando no les advierten del dolor que pueden llegar a sentir, o las limitaciones que puede presentar después de la cirugía.
Cuidado post operatorio, recomendaciones. Asegúrese de seguirlas aunque se sienta
bien y de conseguir la ayuda necesaria para su post operatorio.
Costos que puede cubrir el seguro.
Si la música es importante para Ud. pregúntele a su medico si puede llevarla, para
escucharla durante la cirugía. Recuerde que su inconsciente, aunque usted este bajo el efecto de la anestesia, escucha todo y su cuerpo tiene memoria.
Cuéntele a su anestesiólogo, sus temores, inquietudes, síntomas, si tiene insomnio, pesadillas, náuseas, dolor de cabeza, esto puede provenir del stress. Pregúntele cuál será el procedimiento, que sentirá, es ideal que cuando le pongan la anestesia ud, este tranquilo y confiado. Si el acepta, dígale le den la orden, mientras esta bajo anestesie, que puede ser como si estuviera en trance, que “ al despertar de la cirugía, se va a sentir maravillosamente bien, cómodo. Su cuerpo posee la capacidad innata de sanar, sabe como hacerlo y lo esta haciendo. Usted puede descansar mientras su cuerpo se sigue recuperando” dígale que se lo repita 5 veces, en voz suave pero firme, lentamente, asegurándose que su inconsciente la escucha. Es importante que no le digan palabras negativas, por ejemplo “ud. no tiene que preocuparse porque el brazo le duele”
Hay gente que si nunca ha visto una sala de cirugía, se siente mejor luego de conocer una, a veces los anestesiólogos acceden a mostrársela.
Hable con otros que han tenido experiencias similares, pregunte que les sirvió y que fue la parte difícil, así se prepara mejor, busque el apoyo de familiares y amigos.
La solución para tener un mejor y más corto post operatorio está en sus manos, busque preparación psicológica.

viernes, 18 de junio de 2010

La tierra que me adoptó y me lo dió todo

quiero compartir este video que hice yo, te echo de menos asturias

Cómo corre la lista de espera


Ya está en 66 personas, en un día de 74 a 66, por favor, que eficiencia... no creeis?

lunes, 14 de junio de 2010

ay la madre que me parió!!!

Me operan en quince días, tengo un susto que no me aguanto ni yo!!!, espero poder calmarme porque soy bastante valiente, pero este tema me está superando.

sábado, 12 de junio de 2010

No sé qué sentir

Se supone que soy un adulto, que tengo que ser fuerte, pero...¡ y una mierda para mí!, no soporto la idea de la operación, estoy nerviosa, irritable, mucho más vaga de lo normal, por favorrrrrrrrrr, que me llegue una paz que de momento no siento como quisiera, ¿alguno se siente así por la razón que sea?, me siento un bicho raro...
No duermo bien, ni con la pastilla caigo rendida, espero que todo esto pase rápido porque me estoy empezando a agotar.

viernes, 11 de junio de 2010

EL miedo sigue ahí

Sí, sigue ahí, pero es que parezco masoca, me he visto la intervención en el you tube, más que nada por si vencia al miedo, pero que va!

jueves, 10 de junio de 2010

Imágenes para relajarse
















Fotos de mi monotema, jejeje















Fotos relacionadas con el tema







protesis total de cadera hibrida - cirugia abierta

coñoooooooooooooo que esto es lo que me hacen...para que luego me vengan con leches de que no es nada, como se nota que no se lo hacen a ellos...no me hagais caso, son los nervios bestiales que tengo :(

Primera cura postoperatoria

Esto me temo que me importará un carajo, ya estaré en paz, y los dolores de la cura son la satisfacción de haber pasado por ello con dos cojones y un palito, jejejeje

SAN BERNABÉ 2010 "LA COMEDIA DEL SITIO"

Estas son las fiestas de la ciudad de logroño, me encantan, tan medievales, con tanto sabor!.

He querido compartirlo con vosotros porque así no pienso tanto en mi monotema.

cago en la leche

Ayer estuve muy tranquila, pero hoy...me quiero morirrrrrrrrrr, estoy atacada de los nervios y cagadita de miedo, ufffff, que ganas de que pase todo de una buena vez, la espera es una tortura!!!!

miércoles, 9 de junio de 2010

Pruebas de anestesia listas

Cada vez queda menos para que me operen, estoy cagadita, pero cagadita, y todo el mundo me salta con lo mismo, que verás que bien después...madre mía qué fácil es hablar cuando no es a tí al que le van a operar, la próxima que operen a alguien me pegaré un puntito en la boca, prometido!

martes, 8 de junio de 2010

Me presento

Hola, me llamo María y tengo 33 años.

Desde los 17 padezco artrosis degenerativa de cadera, provocada por una luxación de cadera congénita que nadie supo ver a tiempo.

Ahora me encuentro en el día previo de las pruebas de anestesia ya que un buen doctor del Hospital de Arganda me quiere operar.

Estoy asustada, pero lo suficientemente fuerte como para contaros el proceso antes y después de la Operación. Espero que a alguien le sirva de algo!.